La generación Y y sus tatuajes

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Marie Chaissac - Las faldas de Gaston in Barcelona
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La generación Y, es decir, las personas occidentales nacidas entre los años 1980 y 2000, se encuentra en búsqueda activa de su identidad. Si vosotros pertenecéis a este grupo, como es mi caso, seguro que conocéis a alguien de vuestro entorno cercano que un buen día decidió cambiar de vida. Quizá optó por un cambio en lo personal, o puede que en lo profesional. En todo caso, se embarcó en un viaje personal para encontrar sus valores y dar sentido a su día a día.

Un punto de referencia

Según un artículo de The Atlantic titulado The Identity Crisis Under the Ink, los tatuajes ofrecen un sentido tangible e indeleble a «nuestro recuerdo del pasado, nuestra percepción del presente y nuestra proyección del futuro».

Nuestra generación tiene dificultades para encontrar la estabilidad y la permanencia en un sentido general, contrariamente a nuestros padres y abuelos, fieles aún a las instituciones como el matrimonio, el trabajo estable, la familia, la compra de una casa o de un coche. El tatuaje es el sustituto actual a estos grilletes: moderno en su forma pero igualmente difícil de revertir. El punto de anclaje que nos define.

Ser únicos

La vida trata a cada uno de manera diferente, con sus experiencias y sus golpes que recibimos en el tiempo. El afán por contar esa historia explica que la gente que se tatúa suela repetir: según el mismo artículo, la mitad de las personas tatuadas tiene entre 2 y 5 piezas. De esta manera varios momentos definitorios hilan nuestra historia personal, escritos literalmente en tinta sobre nuestra piel.

A demás, los tatuajes son únicos. Se oponen a las cosas materiales que podemos adquirir hechas a gran escala (coches…)

El significado

Los tipos de tatuajes han cambiado significativamente con el tiempo. Hace treinta años los tatuajes flash estaban de moda. Estas eran imágenes que se podían encontrar en los catálogos de los tatuadores: signos chinos o tribales, llamas, notas musicales, una rosa. Tenían el mérito de ser simples y discretos.

Desde los años 2000, los deseos de los tatuados han cambiado. Ahora se les pide a los artistas que sean creativos (el deseo de ser único). Las personas tatuadas quieren dar sentido al arte corporal. Las frases o palabras son un ejemplo concreto (faith, hope), pero también versiones más abstractas: una pluma puede querer expresar un espíritu libre.


Para concluir este artículo, y si estas pensando en hacerte un tatuaje, tomate tu tiempo para decidir. El dibujo como el tatuador son decisiones importantes.

@tod@s: qué piensas de esta visión del tatuaje como definición de nuestra generación?

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